CUIDADOS Y BIENESTAR
Descubre los trucos para un buen cuidado del bulldog inglés
¿Acabas de incorporar un nuevo miembro a tu familia? Si es un bulldog inglés este post te viene al dedo. Tanto si estáis empezando vuestra vida juntos como si ya tenéis recorrido hecho, te presentamos la guía definitiva con los mejores cuidados para tu bulldog inglés. ¡Toma nota!
El origen de la raza bulldog inglés, se remonta a la Inglaterra del s.XIII, siendo descendientes directos de perros utilizados para acorralar vacas y toros y, posteriormente, en peleas de perros con toros, de ahí el nombre “bull (toro) – dog”. Aunque esta práctica fue prohibida en el S. XIX y la raza comenzo a desaparecer, algunos ingleses afincados en EE. UU. quisieron mantener la raza, dando lugar al bulldog americano, y, en Inglaterra se comenzó a cruzar con otras razas más pequeñas y de mejor carácter.
Características generales de los bulldog inglés
Los bulldog inglés son perros de tamaño medio, caracterizados por tener un cuerpo denso y robusto con un hocico corto y achatado. Al ser de la familia de los braquicéfalos, será necesario prestar especial atención a las pautas de actividad, alimentación y salud, ya que son más propensos a padecer cierto tipo de enfermedades.
Generalmente, los bulldog inglés suelen ser de carácter dulce y bonachón y disfrutan de la compañía de las personas tanto, que suelen demandar bastante atención. Mantienen su valentía original, por lo que son buenos perros guardianes de su hogar, y una gran afición por mordisquearlo todo, así que hazte con un buen arsenal de juguetes para morder. ¡Le encantarán!
En cuanto a su esperanza de vida, suele rondar los 8-10 años, siempre que reciba los cuidados adaptados a su caso particular. ¿Cuáles son? ¡Te lo contamos lo básico!
Guía de cuidados para tu bulldog inglés:
Actividad y entrenamiento:
- El bulldog inglés es una raza de baja actividad o moderada, ya que su naturaleza braquicéfala les puede ocasionar problemas respiratorios, haciéndolos especialmente sensibles al agotamiento y al calor.
- Por ello, lo más recomendable será el ejercicio de forma moderada y bajo vigilancia para que pueda socializar, mover el cuerpo y hacer sus necesidades. Te recomendamos llevar siempre agua contigo y tener especial cuidado en los meses de más calor, sobre todo si tienes piscina. ¡No son buenos nadadores!
- En cuanto a su entrenamiento, si tienes un bulldog inglés desde cachorro será especialmente importante incidir en una socialización temprana y un entrenamiento básico, a fin de que desarrolle una personalidad equilibrada y segura.
Alimentación e higiene:
- Los bulldog inglés son una raza, generalmente, glotona por lo que conviene vigilar de cerca su alimentación, ya que son propensos a padecer sobrepeso.
- Suelen tener dificultades para meterse el alimento en la boca y digestiones que les producen gases y flatulencias. Por ello, te vendrá bien utilizar un pienso específico para tu peludo que reduzca la fermentación, sea saciante y facilite la ingesta con una forma adecuada de las croquetas. También le ayudará si utilizas un cuenco poco profundo y que esté un poco en alto.
- Lo ideal es que coma 3 veces al día para generar saciedad y disminuir la ansiedad (son muy glotones). No obstante, siempre será bueno consultar con tu veterinario la pauta y tipo de alimentación más adecuada para tu bulldog en particular.
- En cuanto a la higiene, al tener arrugas o pliegues en la piel, es importante mantener dichas zonas limpias para evitar la acumulación de suciedad y posibles reacciones o irritaciones subsecuentes.
Salud:
Al igual que sus primos los bulldog francés, el bulldog inglés también ha sido víctima de las malas prácticas de los criadores, dando lugar a ejemplares cada vez más chatos. Además, estos perros padecen el llamado síndrome braquiocefálico, el cual se caracteriza por una combinación de anomalías anatómicas que obstruyen las vías respiratorias superiores. Estas anomalías suelen ser: el paladar blando alargado, aberturas nasales estrechas y los sáculos de la laringe invertidos. Esto les provoca serias dificultades respiratorias y, muchos de ellos, terminan pasado por quirófano.
Además de las dificultades respiratorias, estos perros también son propensos a padecer dermatitis atópica, por lo que es importante que vigiles rascados, lamidos excesivos, sacudidas de cabeza, otitis recurrentes etc.
Si tienes un bulldog inglés, la mejor recomendación que te podemos dar es un seguimiento regular por parte de tu veterinario de confianza, para garantizar que tu fiel compañero recibe todos los cuidados que necesita y cómo y cuándo los necesita.
Ahora que ya conoces todos los cuidados para tu bulldog inglés ya podéis seguir disfrutando al máximo sin preocupaciones. Esperamos haberte ayudado a tener un compañero sano y equilibrado, pero, si aún te quedan dudas, tu veterinario tendrá la mejor respuesta.













