CUIDADOS Y BIENESTAR
Descubre los trucos para un buen cuidado del Labrador Retiever
¿Tienes o estás pensado en tener un Labrador? Pues hoy es tu día de suerte porque te traemos una guía completa con todos los cuidados que necesitas saber para tu Labrador. ¡Presta atención!
Existe la creencia de que los primeros labradores procedían de Gran Bretaña. No obstante, donde adquirieron mayor probabilidad fue en la isla de Terranova, en Canadá, donde, presuntamente, se los llevaron los pescadores ingleses durante el s.XVII para ayudarles a capturar peces y en otras faenas de pesca. El resultado fueron ejemplares robustos, resistentes, trabajadores, muy buenos nadadores, con un pelaje grueso que les protegía del frío y una fuerte cola que les servía de “timón”.
Más tarde, en la Gran Bretaña del s.XIX esta raza comenzó a cruzarse con otros perros de caza, adquiriendo unas características más refinadas. Hoy en día, el Labrador Retriever es una de las razas más dóciles, nobles y queridas del mundo, siendo protagonistas en muchas familias, cuerpos de ayuda e incluso campañas publicitarias.
Características generales del Labrador Retriever
Se trata de una raza de tamaño grande, de entre unos 54-61cm de alto. Se caracteriza por tener el pelo corto, orejas caídas y una cola fibrosa. En general, los labradores son perros muy simpáticos, de buen carácter, nobles y con una gran inteligencia y capacidad de adaptarse a múltiples situaciones. Todo ello los convierte en un perro ideal para familias, niños y personas con discapacidad. De hecho, es una de las razas más populares de perros de asistencia y terapia.
En cuanto a su esperanza de vida, suele estar entre los 10-15 años aunque todo dependerá de sus características y estado de salud en particular y, por supuesto, de los cuidados y atención que reciba. ¿Cuáles son los mejores cuidados para tu labrador? ¡Te lo contamos!
Guía de cuidados para tu Labrador Retriever:
Actividad y entrenamiento:
- Los labradores son perros de trabajo por naturaleza, por lo que necesitarán un buen nivel de actividad y estimulación para mantenerse equilibrados y satisfacer sus necesidades e instinto de atrapar cosas.
- Lo ideal es realizar salidas largas con ellos, varias veces al día, en donde tengan la oportunidad de descargar energía y hacer deporte. Recuerda que, en su día, fueron pescadores, así que disfrutarán mucho los juegos de pelota y nadando en riachuelos y piscinas.
- En cuanto a su entrenamiento, los labradores y todas las razas siempre se beneficiarán de un entrenamiento básico para mantenerse seguros, equilibrados y para establecer y/o reforzar en vínculo entre perro y tutor. Con lo buenos que son, ¡seguro que aprenden enseguida!
Alimentación e higiene:
- Al igual que en todas las razas, siempre es importante proveer de una alimentación equilibrada a tu peludo. y adaptar esta pauta y aporte de nutrientes al estado físico y de salud particular de tu peludo. Consulta con tu veterinario cuál sería la pauta más adecuada para ti.
- En el caso de los labradores, es recomendable vigilar la cantidad, las tomas de comida y los snacks entre horas, ya que son perros que tienden a padecer sobrepeso y potenciales problemas de salud subsecuentes.
- En cuanto a la higiene, los labradores suelen soltar bastante cantidad de pelo, por lo que te recomendamos cepillarle a menudo para evitar su acumulación. También es aconsejable prestar atención a sus uñas y cortarlas con frecuencia para evitar posibles lesiones e inflamaciones.
Salud:
- Existen una serie de enfermedades hereditarias que suelen afectar con frecuencia a los labradores. Las más populares suelen ser la displasia de cadera y de codo y enfermedades oculares como la atrofia progresiva de retina o las cataratas.
- Para favorecer la detección temprana, presta atención a su forma de caminar y acude a los chequeos regulares con tu veterinario. Además del diagnóstico temprano, podrá ayudarte a prevenir, mejorar o paliar, los posibles síntomas que tenga tu peludo.
Ahora que tienes la guía completa de cuidados para tu labrador ¡os espera una larga vida juntos! Esperamos haber podido resolver tus dudas, pero, si aun te queda algo en el tintero, el mejor consejero será tu veterinario de confianza. ¡Hazle una visita!













